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Monday, May 6, 2013

Canadá: el clima y la planeación


|por Rita Hernández |



*Free images downloaded from Google docs.

Soy una apasionada de la planeación. Como metodología de análisis y de síntesis es un ejercicio que en la mayoría de los casos arroja grandes beneficios. Muchos grandes pensadores y gurús de la planeación han escrito magistralmente sobre el tema y sus aplicaciones desde la planeación del tiempo, planeación de vida, planeación de cualquier recurso, etc...  Más allá de mis estudios en ciencias sociales creo que mi naturaleza tiende a hacer planes, porque Planeación y Estrategia van de la mano. Y si doy cabida al lado romántico lo pondré en las palabras de Walt Disney: "Si puedes soñarlo, puedes lograrlo..."  traducido: El sueño es el QUE, pero el plan es el COMO.

Mis sueños más grandes, los más locos y los más importantes... (por no decir todos) los he visto culminados gracias a la planeación. Por tanto quiero compartir con los lectores de mi blog algunos detalles sobre por qué la planeación es vital para:
  • entender al canadiense
  • adaptarse a la vida en Canadá
  • reducir el nivel de frustración durante los primeros años de establecimiento en Canadá
Mis ejemplos serán muy sencillos, ejemplos de la vida cotidiana, para los cuales solo aplica el sentido común y no habrá que aplicar ninguna teoría de escenarios, ni simulaciones complicadas con regresión múltiple ni correlaciones matemáticas. Simple y llanamente el sentido común de la naturaleza.

La naturaleza es el gran maestro del Canadiense. Solo hay que aprender a observarla. Para el objetivo de mi artículo, el mejor ejemplo que puedo retomar de la naturaleza,  es el clima. Primero porque el clima es una variable absolutamente fuera de nuestro control y segundo porque determina toda la vida del canadiense. Vuelvo a escribir: DETERMINA TODA LA VIDA DEL CANADIENSE. Y a continuación unos ejemplos:

El clima determina:
  • el tipo de actividades recreativas, 
  • la ropa que se utiliza,
  • la cantidad de exposición al aire libre, 
  • el tipo de transporte preferido, 
  • el ánimo, 
  • el tipo de comida disponible en el mercado
  • el precio de la fruta
  • el tiempo que dedica a limpiar y dar mantenimiento a las áreas exteriores de su casa, etc...

En los países latinos y especialmente los del trópico, el clima no tiene impacto mayor y las estaciones son regidas más por los eventos y celebraciones del mes que por un cambio real en el ambiente. Es decir, hay fruta (prácticamente) todo el año, y las actividades deportivas pueden ser realizadas por igual casi todo el año. Mientras que en Canadá es impensable disfrutar un picnic familiar en la playa durante el mes de Enero e incluso Marzo, para un país como México, en el mismo mes ya habrá un clima maravilloso. 
Por tanto los recién llegados a Canadá, aún sabiendo que el clima es muy importante aún no habrán vivido el impacto en la vida cotidiana, sino hasta que experimentan el fenómeno en la cotidianidad.

Para el canadiense, las actividades de verano que no se hicieron o culminaron en el verano, simplemente tendrán que hacerse hasta dentro de un año, punto. Un día mi hija de 3 años miraba un adorno hecho de hojas de maple secas que colgaban como móvil en la salita.  El adorno había estado ahi por varios meses desde que lo hicimos juntas en el otoño como una manualidad y actividad para ella cuando las hojas rojas caen al piso y es muy fácil recolectarlas. 
Ese día, corría el mes de Febrero cuando preguntaba: Mamá podemos hacer otro igual hoy?... yo mire el móvil, suspiré y comprendí porque el nacido Canadiense entiende, escucha y observa con paciencia la naturaleza. Porque la naturaleza es abrumadoramente proporcionadora de lecciones. Le dije a mi hija que no podríamos recojer hojas de maple ese día, porque ahora los arboles estaban sin hojas, (bastaba verlos por la ventana) que tendríamos que esperar los retoños y luego que llegara el Otoño para que las hojas volvieran a caer.  Parece un ejemplo muy tonto, pero es detrás de esa sencillez, donde radica el poder de crear una manera de pensar de manera natural. Creo firmemente que el Canadiense planea porque tiene que hacerlo. Se ve en la necesidad de planear, no solo de una estación a otra, sino de un año a otro. 

Otro ejemplo es la disponibilidad de bienes en las tiendas. Cuando llega el verano, la gente sólo piensa en disfrutar el sol, salir al aire libre y pasar el mayor tiempo posible afuera. Entonces las actividades en los hermosos parques y playas, con picnics y barbecues (BBQ)  -asador- portátiles se mira por todos lados.
Ah¡ pero si el new comer espera hasta que el verano llegue a su apogeo, para ir a las tiendas y empezar a ver que tipo de BBQ portátil o fijo va a comprar, para cuando termine de evaluar las opciones y comparar precios, los BBQ se habrán agotado. Y pueden pasar tres cosas 1) compra el primer BBQ que encuentra -y después por insatisfacción tendrá que comprar otro el siguiente año-; 2) resulta que el precio era más alto de lo que pensó y termina por posponer la compra  o 3) se endeuda comprando el asador con su tarjeta de crédito porque ese año él y su familia tienen que ir a la playa y hacer un BBQ como todo canadiense. Ademas después de 6 meses de frío cualquiera muere por pasar un día en la playa.

Sandalias... otro ejemplo. De manera abrumadora se encuentran en las tiendas durante la primavera o durante el invierno. Pero no se les verá en el verano, pues para entonces, las tiendas ya tienen el inventario de Otoño.  Y qué decir en el Otoño, todo esta atiborrado de productos de invierno. Es muy frustante ir a las tiendas de ropa especializadas en niños a buscar unas sandalias para una niñita que muere de calor y que sus piecitos sudan en pleno verano, y encontrar botitas y zapatos para el otoño. Y ver que los únicos pares que quedan son de tamaño mayor o menor al que se necesita.  Y más frustrante es recorrer varias tiendas especializadas y ver lo mismo.

Estos son ejemplos muy cotidianos del impacto que el clima tiene en la vida del Canadiense. Si el newcomer entiende el cliclo de la naturaleza y aprende a vivir en armonía con él, de manera natural empezará a planear y su vida en Canadá será mucho más alegre.
Otras actividades mas significativas como planeación de estudios, compra de auto, compra de bienes raíces etc., involucran ciertamente un gran porcentaje de planeación. Resolviendo preguntas básicas como: ¿Cuándo  es el mejor momento?, ¿por qué? y ¿cómo lograrlo?

No es de sorprender que los Canadienses más previsores y listos,  planeen las vacaciones invernales y los viajes decembrinos (¡sobre todo los gastos!) en el verano.

Recientemente platicando con mi asesor financiero, en relación a inversiones de largo y corto plazo, vino a la conversación el tema de la percepción. El cual surgió a partir de una pregunta que le hice con la cual, yo buscaba asegurarme de entender lo que significaba un término de corto y largo plazo en Canadá (sin asumir que sería el mismo concepto del país de donde yo provengo). Le explique mi teoría del impacto del clima en la vida de las personas determina su concepción de un año y por tanto plazos de uno, dos o tres años. Se sorprendió mucho que compartiera mi visión con él porque  como asesor financiero ha podido apreciar la diferencia de percepción en cuanto a "largo" y "corto" plazo se refiere que hay entre las personas del hemisferio norte y las personas del trópico. Así que no soy la única que ha observado el este comportamiento.

Por tanto a mis amigos newcomers o recién expatriados en Canadá, les invito a disfrutar intensamente de este hermoso verano en Vancouver, pero no dejen de pensar que ahora mismo es un excelente momento para visualizar y planear (incluyendo consideraciones de presupuesto) para el otoño y el invierno de este año. Y si es posible dibujar una idea general del próximo año. Al menos en materia de presupuesto y ahorro. Les aseguro un establecimiento más rápido y un entendimiento más profundo de la vida Canadiense y del canadiense.

© Proyecto Canadá.

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